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Mogekos
King mogeko
Nombre
Kanji モゲコ
Rōmaji Mogeko
Información
Género Masculino
Especie Mogeko
Localización Castillo Mogeko
Apariencia
Código de personaje 0000
Rasgos menores El Jardín Gris
Cameo Wadanohara y el mar azul
Los Mogekos son criaturas que forman parte de los antagonistas principales de Mogeko Castle. En general, son seres pervertidos que persiguen a Yonaka para abusar sexualmente de ella.

AparienciaEditar

Se parecen a unas inocentes criaturas felinas amarillas, con dos ojos cerrados, dos mejillas blancas, una boca rosada, dos orejas puntiagudas, una cola en forma de espiral, y una cabeza grande en comparación a su pequeño cuerpo.

PersonalidadEditar

Cada uno es ligeramente diferente, pero la mayoría de ellos son muy pervertidos, con innumerables libros de contenido pornográfico. Tienen una obsesión inusual por las chicas de preparatoria (hasta llegar a tal punto de asesinarse unos a otros por estar con una), y una obsesión repugnante por el prosciutto. Aunque sean inquietos en su intento de violar a Yonaka, resultan ser muy fáciles de matar. Aunque son muy lascivos, son de hecho bastante pueriles y patéticos, casi asemejándose a un niño malcriado.

Algunos Mogekos son diferentes, como son los "Mogekos locos" que pueden encontrarse en algunos puntos del juego, o los "Zombis Mogekos". Se muestra que no todos Mogekos están buscando a Yonaka, pero son todavía igual de indecentes. Parecen ser muy propensos a la fiebre del heno, incluso algunos llegando a morir por dicha enfermedad.

Hay un grupo de Mogekos, específicamente los del cuarto piso del castillo, que demuestran tener tendencias suicidas o no tener ganas de vivir. Como dicen algunos de ellos: "¿Sólo vivimos para morir?" o "Si yo hubiera sabido que estaría así de triste todos los días, no habría deseado nacer".

También existen Mogekos que son catalogados como "defectuosos", ya que piensan o actúan diferente a como se supone que deberían ser. Cuando uno es hallado, son encerrados inmediatamente, para que posteriormente sean ejecutados. En general, son condenados por cosas insignificantes, como agregarle ingredientes a alguna comida o que no les guste alguna de ellas (prosciutto o pimientos de chile).